¿Es bueno seguir estudiando tras un grado?

La pregunta tiene una respuesta clara. Por supuesto que es bueno seguir estudiando en toda tu carrera profesional. Es más, es necesario. Casi todo avanza y tenemos que ir actualizándonos. Y en algunos casos descubrimos nuevas inquietudes o habilidades que deseamos desarrollar para mejorar o cambiar nuestro puesto de trabajo, y es necesaria una formación puntual en gestión, calidad, organización industrial o cualquier otra cosa.

Pero la pregunta iba más enfocada a la realización de un master. En otra entrada hablaremos de los tipos de master, pero aquí vamos a hablar sobre si hacerlos o no.

Como para todo, lo importante es que sepamos porque hacemos algo. Si tienes muy claro que quieres ser profesor en secundaria y necesitas un master para ello, es lógico que nada más acabar el grado realices el master específico. Algo parecido puede pasar en otro tipo de oposiciones. Pero si este no es el caso, debes planteártelo seriamente. Obviamente un master bien elegido debería mejorar tu formación. Al final son uno o dos años de formación, que si la eliges bien seguro que es muy útil para tu futuro laboral. El problema es que no siempre se elige bien, y que en algunos casos nos faltan elementos de juicio para elegirlo bien.

Existen algunos masters habilitantes, que te conceden la posibilidad de realizar ciertos trabajos que personas sin ese master no pueden acometer. En el caso de realizar ese tipo de master debes de tener muy claro si quieres dedicarte a ese tipo de trabajos. Muchas veces los alumnos que realizan esos masters no llegan nunca a dedicarse a ese tipo de trabajos (por falta de oportunidades o porque no les gusta ese tipo de trabajos) y pierden la oportunidad de realizar un master más enfocado a sus inquietudes profesionales.

La mayoría de los masters, tanto los oficiales como los no oficiales, lo único que te proporcionan es mayor formación, y en algunos casos la posibilidad de realizar prácticas profesionales. Por tanto, deberían mejorar tu futuro profesional.

Sin embargo, si buscas ofertas laborales verás que suelen valorar más la experiencia profesional que la realización de un master. Por tanto, si puedes coger experiencia laboral quizás pueda ser preferible a realizar un master. Según mi experiencia, lo que no aconsejo es realizar un master porque sí, porque es mejor formarse, o porque es lo más fácil y cómodo. Y hacer el que está más cerca de mi casa, el más corto, o el que es menos exigente.

Si quieres hacer un master para encontrar empleo, empieza a buscar ese empleo antes de acabar el grado. Y si tienes la posibilidad de trabajar con el grado aprovéchala. Es experiencia, y el aprendizaje que supone, te servirán seguramente más que un master para un futuro trabajo, siempre que sea un trabajo acorde a tu titulación. Y si posteriormente ves que necesitas un master para mejorar tu desarrollo profesional, siempre puedes dejar el trabajo y hacer un master, o compaginarlo, en algunos casos. En mi experiencia, los alumnos que he tenido en el master que habían tenido una experiencia profesional previa, suelen aprovechar mucho mejor la formación que se les ofrece en el master. Ellos tienen claro porque hacen el master, ya saben lo que necesitan para su futuro profesional, lo que valoran en las empresas, y han hecho un esfuerzo (pierden un sueldo y tienen que invertir tiempo y dinero) que no están dispuestos a desaprovechar.

En el caso de que con el título de grado no hayas tenido ninguna oferta laboral, o que esta no te satisfaga, está bien hacer un master y seguir formándose. Pero en ningún momento debe suponer un parón a la hora de buscar trabajo. Debes seguir buscando trabajo activamente, y si te surge alguna posibilidad, valora si te interesa dejar el master por esa oferta o no. Y esto enlaza con el tema de las prácticas, pero ese tema lo vamos a tratar en otra entrada. Solo decir que tanto si las prácticas de un master son obligatorias como si son optativas, debes plantearte las prácticas como un ensayo de la búsqueda de trabajo. Tendrás la ayuda de la universidad, y además la empresa no está obligada a pagarte un sueldo, como mucho una ayuda o beca. Por tanto, es más fácil buscar unas prácticas que un trabajo remunerado. Pero esfuérzate por buscarte tú la empresa, y no esperes a que te lo den todo hecho. O eres el mejor de la clase, o tienen unos muy buenos contactos, o las empresas no van a venir a buscarte. Por tanto, cuanto antes empieces a buscar tú el trabajo mejor. No obstante, ya hablaremos del tema de las prácticas universitarias.

Otro de los asuntos que deberíamos tratar es de que temática realizar un master. Hay masters muy generalistas, y otros mucho más específicos. Los generalistas suelen ser más adecuados para la gente que no tiene muy claro lo que quiere, o los que vienen desde otros grados menos relacionados con el mundo de la Tecnología de Alimentos, y quieren dar un giro a su formación y a su futuro profesional. Los masters más específicos suelen ser más apropiados para gente que tiene muy claro lo que quiere y hace una apuesta decidida por una temática. Mi consejo, y me veréis repetirlo muchas veces, es que debéis hacer un esfuerzo por encontrar vuestra pasión, y apostar por ella. No hay nada más gratificante que trabajar en algo que te gusta, lo notas tú, lo notan en tu empresa (y lo valoran) y lo notan quienes te rodean. Lamentablemente esto cada día es menos habitual, y muchos alumnos estudian casi por inercia. Así que, si has encontrado tu pasión, y te formas para ella, tienes mucho ganado. La consecuencia de esa falta de enfoque es que priman los masters más generalistas, y es más complicado encontrar masters más específicos. En ese caso puedes estar tranquilo, ya que siempre podrás profundizar en los temas que te gusten más a base de los trabajos a desarrollar en el master, o encontrando algún profesor que te quiera ayudar y guiar. Por mi experiencia, o al menos si hablo por mí mismo, siempre es un placer intentar ayudar y orientar a los alumnos que muestran verdadera pasión por su trabajo. Y las posibilidades de que estos alumnos encuentren un trabajo que pueda suponer su lanzamiento profesional son muy altas. Sin embargo, el intentar que gente sin ilusión consiga aprender algo, que no tienes claro si le va a servir para su desarrollo profesional, por su falta de ganas o aptitud, puede suponer un suplicio para el profesor motivado.

En resumen, debes de tener muy claro para que quieres hacer un master. Si lo necesitas para un posible trabajo que te apasiona, adelante. Si lo que quieres es que te ayude a buscar trabajo, no dejes de buscarlo porque hayas sido admitido o estés haciendo un master, y aprovecha todo lo que puedas la formación recibida y las prácticas en empresa. Y, sobre todo, busca lo que te motive y ves construyendo tu propia carrera profesional, no te dejes llevar por el día a día, o por lo que te vayan poniendo delante. Muchas veces lo que parece que más cuesta en un principio te facilita mucho las cosas en un futuro.

Os recuerdo que tratamos el tema de las primeras experiencias profesionales en la entrada anterior, dentro de esta sección de la web

¿Qué valorar en un primer trabajo? – Innograin (uva.es)