Reconocimiento a Mario Martínez

Hoy estamos de enhorabuena en nuestro grupo, y lo queremos celebrar con toda la gente que nos sigue. Aunque ya lo sabíamos desde hace algunas semanas, recientemente se ha hecho oficial el premio de la “Asociación Cereal and Grains” otorgado a uno de nuestros antiguos doctorados, Mario Martínez.

El Premio

El premio del que hablamos es el Young Scientist Research Award, de la Asociación “Cereals and Grains”. Esta asociación era la antigua Asociación Americana de Químicos Cerealistas, con más de 100 años de historia. Pero se había hecho completamente internacional, y había ampliado su ámbito de actuación a otros granos, como los pseudocereales y las leguminosas, por lo que hace unos años cambio su nombre. Esta asociación es, sin duda, la más prestigiosa a nivel mundial en el mundo de los cereales, y organiza un congreso anual que es la referencia dentro de nuestro sector. En este se reúnen tanto los investigadores, llegados de todo el mundo, como las principales empresas, tanto a la búsqueda de los últimos avances desarrollados por universidades y centros de investigación, como a la caza de futuros talentos para sus organizaciones. Por cierto, ya hablaremos de esta asociación en otra entrada, pero os recomiendo seguir sus publicaciones ya que son un referente.

En cuanto al premio, es una distinción que reconoce al mejor investigador joven (menor de 40 años) a nivel mundial. En pasadas ediciones lo habían recibido investigadores de instituciones de Bélgica, Alemania, Canadá, Estados Unidos o de Finlandia. Y nunca en su historia lo había ganado ningún investigador español. Además, Mario es más joven que la media de los ganadores en pasadas ediciones.

Aquí podéis ampliar información sobre este reconocimiento

Mario Martínez

Mario es uno de los doctores formados en nuestro grupo en los últimos años (defendió su tesis doctoral en enero de 2016). Y aunque sigue formando parte de nuestro grupo de investigación, es más por nostalgia y por el cariño que nos tiene, que porque a él le haga falta o le aporte mucho. De hecho, Mario dispone de grupo de investigación propio, tanto en Dinamarca, donde actualmente trabaja, como en Canadá, su anterior destino. También forma parte como profesor adjunto del Whistler Center, en la Universidad de Purdue en Estados Unidos. Y todo esto Mario lo ha conseguido en apenas 5 años. Pero merece la pena contar la historia de Mario.

Mario comenzó a estudiar Ingeniería en Industrias Agrarias y Alimentarias en la ETS de Ingenierías Agrarias de Palencia, principalmente por ser la carrera de base científico/tecnológica relacionada con alimentos y nutrición más cercana a su casa, en el pueblo de Monzón de Campos.  Yo conocí a Mario cuando estaba finalizando su segundo curso. Se presento ante mí con muchísimas ganas de trabajar ese verano, pero con la firme intención de terminar rápido sus estudios en Palencia para ampliar estos con otra carrera en otra universidad. Ese mismo verano empezó los trabajos para realizar su Trabajo Fin de Carrera, que defendió nada más aprobar la última asignatura. Algo le gusto de nuestra forma de trabajar porque se quedó cursando el postgrado que ofrecemos en Palencia, y posteriormente hizo la tesis doctoral con nosotros, aunque matriculado en el programa de Doctorado de Química de la Universidad de Valladolid.

En todo su periodo formativo con nosotros, Mario ha destacado por dos puntos fundamentalmente. Por un lado, su enorme capacidad de trabajo, y la ilusión que ponía en él. Y por otro, en la capacidad de ser crítico y estar aportando siempre nuevas ideas. Ya hablaremos de nuestra filosofía con nuestros alumnos y doctorados, pero básicamente cuando tienes una persona con tanto talento es suficiente con no estropearlo. Este era el caso de Mario, y durante todo el periodo en el que estuvo con nosotros intentamos mostrarle todas las posibilidades que se le abrían, tanto en la empresa como en el mundo académico, y darle libertad para que se fuera formando y labrando su futuro. Así aprendió rápidamente inglés, realizó su primera instancia internacional, y desarrollo nuevas técnicas analíticas en el campo de la ciencia de los biopolímeros. Muchas de estas actividades no estaban entre aquellas que más nos interesaban, o para las que teníamos financiación. Pero una de nuestras misiones más importantes es formar a gente, y creemos firmemente que esta debe ser prioritaria, para lo que sacamos tiempo y dinero de donde podemos. La verdad es que Mario ayudo mucho en este proceso, y termino la tesis exitosamente con varias publicaciones científicas, una patente y numerosas presentaciones en congresos internacionales.

Mario es de esos alumnos que rápidamente supera a su profesor. Y la misión de este debe ser la de ayudarle a crecer, y no intentar aprovecharse de él. Una frase que me gusta citar es “si eres el más listo del sitio es que no estás en el sitio adecuado”. Y cuando Mario termino su tesis doctoral tenía que volar a sitios mejores, o donde al menos pudiera seguir creciendo. Para ello organizamos, unos meses antes de la defensa de la tesis, un viaje al Congreso anual de la Asociación Americana de Químicos Cerealistas, que ese año se celebraba en Minneapolis. Antes habíamos presentado a Mario a un par de empresas en España, pero las condiciones que le ofrecían es mejor no calificarlas (en ambos casos becas, no contratos). Y estas empresas no eran pequeñas empresas, sino empresas con centros de producción en varios países, y en uno de los casos con un gran centro de I+D. Creo que ese viaje a Estados Unidos le cambio la vida a Mario. Tras realizar una presentación de uno de sus trabajos en el congreso, una de las principales multinacionales del mundo de los cereales le ofreció trabajo. Lamentablemente las empresas españolas juegan en otra liga, y así nos va. Si queréis saber más sobre lo que pensamos en ese sentido podéis consultar este artículo que publicamos hace meses.

Pero Mario también conoció a algunos de los mejores investigadores del mundo en el campo de los cereales. A Mario le interesaba el mundo de los hidratos de carbono, y consiguió un contrato en el Whistler Center de la Universidad de Purdue, posiblemente el mejor centro del mundo en esos momentos en hidratos de carbono, supervisado por el director del centro, Bruce Hamaker. Y curiosamente financiado por la misma empresa que le había ofrecido trabajo. En Purdue paso algo parecido a lo que le había pasado en Palencia, y su jefe pronto se dio cuenta de que tenía que seguir progresando, por lo que le mostraron diversas opciones.

Finalmente, Mario entro como profesor en la Universidad de Guelph, en Canadá, donde creó su primer grupo propio de investigación. Consiguió financiación, y se pudo llevar a su grupo a otras dos doctoras formadas en nuestro grupo, en calidad de Investigadoras Postdoctorales. El contar con gente conocida y de garantías al formar un grupo también ayuda. En tan solo dos años, Mario fue galardonado el premio CEPS, Assistant Professor Research Excellence Award (excelencia científica al mejor profesor con menos de 5 años de antigüedad) por su capacidad de atraer financiación de excelencia, así como de publicar artículos científicos en revistas de alto impacto. Este premio se lo dieron al mejor profesor contratado de los departamentos de Ingeniería, Química, Matemáticas y Estadística, Informática y Física. Al cabo de un par de años Mario recibió una oferta muy atractiva de la Universidad de Aarhus, en Dinamarca, una de las 100 mejores universidades del mundo según rankings, y decidió volver a Europa.

Lamentablemente, y como pasa en otros casos, Mario no está trabajando actualmente en España, y el tanto se lo suman los daneses. A ciertos niveles el mundo de la ciencia funciona de manera similar a los equipos de futbol, y las principales universidades buscan los mejores talentos para crecer y hacerse fuertes. Y entre las condiciones para atraer a estos investigadores no solo se barajan los sueldos (quizás es de lo menos importante, dentro de unos mínimos) sino que se ofrecen las mejores condiciones posibles para realizar tu trabajo: medios físicos (laboratorios, plantas piloto y equipos), económicos (dinero para comprar reactivos, mantener los equipos y viajar a distintos eventos) y de personal. Lamentablemente en España estamos en otra liga (al igual que ocurre con las empresas).

En estos años Mario ha desarrollo numerosos trabajos y proyectos, tanto con fondos públicos como con fondos privados con empresas. Ha trabajado en digestibilidad y absorción de hidratos de carbono, para prevenir el riesgo de enfermedades del síndrome metabólico, en bioaccesibilidad (liberación de compuestos en el cuerpo humano) y bioactividad de compuestos fenólicos (uno de los numerosos compuestos bioactivos presentes en plantas), extracción, refinería y aplicación de polisacáridos obtenidos de paredes celulares de plantas, así como tecnologías termomecánicas para revalorizar subproductos, y fabricar tejido similar al muscular animal (carne) usando solo componentes vegetales (carne sin carne). Pero si queréis conocer más a Mario solo tenéis que consultar su CV en nuestra web, y los links que tenéis en el mismo.

Como he comentado, Mario ha superado a su profesor, y creo que eso nos hace grandes a todos, y nos sentimos muy orgullosos de él. Y de otros antiguos alumnos de los que ya os hablaré, pero hoy tocaba hacer un reconocimiento a nuestro alumno más brillante en el mundo académico.

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