Formación doctoral (cómo lo hacemos nosotros)

La semana pasada hablamos de la formación doctoral y dimos algunos consejos para las personas que se la plantean. Hoy hablamos sobre como afrontamos nosotros esa formación y que resultados hemos conseguido.

En primer lugar, cuando alguien se acerca a nosotros para hacer un doctorado, o cuando se lo ofrecemos a algún alumno, le hacemos pensar para que le va a servir el doctorado, a que quiere dedicarse tras el doctorado, y las dificultades que tiene ese camino. En segundo lugar, diseñamos un plan para que logre una buena formación doctoral, pero siempre pensando en el posible futuro profesional que le ilusiona o se ha marcado. Así en los casos de gente que quiere dedicarse al mundo académico potenciamos la elaboración de artículos y la realización de estancias en grupos de referencia internacional, donde tengan oportunidad de recibir contratos postdoctorales, así como la asistencia a congresos internacionales para que establezcan relaciones con estos grupos. En el caso de personas que quieren trabajar en departamentos de I+D en empresas potenciamos su conexión con trabajos aplicados y los damos a conocer a estas empresas, donde les vemos un posible futuro profesional. También les facilitamos la asistencia a jornadas técnicas, donde conocen a personal de I+D de otras empresas. Pero además, siempre cuidamos el posible plan B, por si alguno de los doctorandos cambia de opinión, o sus circunstancias personales les obligan a coger otro camino. Y por último, potenciamos mucho la colaboración entre nuestros doctorandos. De esta forma es más fácil que aprendan más cosas (técnicas, diseños de experimentos), se potencia su habilidad para trabajar en equipo, y el numero de publicaciones en las que aparecen cuando terminan sus tesis es mucho mayor, lo que les puede facilitar su futuro profesional.

Y una de las características que tenemos es que siempre que aceptamos a alguien para hacer el doctorado le ofrecemos una beca, desde el primer momento. Creemos que la gente que hace una apuesta tan seria, y de la que también se va a beneficiar el grupo, debe recibir una remuneración cuanto antes para empezar a desarrollar su futuro profesional. Estamos convencidos de que estas personas no pueden estar esperando a que se resuelvan ciertas becas o contratos, que pueden tardar varios meses, sin trabajar para su futuro. Y, desde luego, no creemos que puedan incorporarse a nuestro grupo sin recibir ningún apoyo económico. En el caso de que la persona no reciba beca solemos garantizar una beca ligada a trabajos con empresas, de al menos dos años de duración, lo que le asegura hacer una tesis, o al menos la parte experimental, si se dedica en profundidad a ello. Con esto demostramos nuestra apuesta por estas personas, que ya han demostrado que apuestan por nosotros.

¿Qué resultados hemos tenido?

Aunque mi experiencia en el mundo de los cereales se remonta a hace unos 25 años, cuando me incorporé a la E.T.S. de Ingenierías Agrarias de Palencia, los comienzos fueron duros, con muy pocos medios, y la verdadera investigación no la comenzamos hasta hace unos 15 años. Mi primera tesis dirigida fue a un compañero de trabajo. Hace unos años se podía llegar a ser profesor universitario funcionario sin ser doctor, pero esto no es posible hoy en día. Por tanto, el mérito de que esta persona siga como profesor universitario no es de la formación doctoral. Aunque la realización de esta tesis le ha permitido subir de categoría profesional y llegar a ser vicerrector.

Entre las personas que desde el primer momento tuvieron claro que querían hacer una carrera profesional ligada al mundo académico destaca Mario Martínez. Termino su tesis doctoral con unas 20 publicaciones científicas. En el congreso de la Asociación Americana de Químicos Cerealistas (AACC), en su ultimo año de tesis, le surgieron varias ofertas postdoctorales. Y tras pasar por Purdue (USA) y Guelph (Canadá), ya como profesor, ha sido contratado como profesor en el Universidad de Aarhus (Dinamarca). Y le acaban de conceder, con apenas 5 años de doctorado, el premio al mejor investigador menor de 40 años en el mundo de los cereales. Mario tiene currículo suficiente para optar a algún tipo de contrato de alto nivel en España, como los Ramón y Cajal, pero estos exigen que el doctorado se haya defendido hace más años. Por tanto Mario ha hecho su currículo demasiado pronto y bien, y no puede optar de momento a estos contratos. Esperemos que las buenas condiciones laborales que disfruta, y por las que ha optado por irse a Dinamarca, y que seguro que van mejorando en los próximos años, no impidan que pueda volver en un futuro al país que le ha formado. Tras Mario terminaron su doctorado con nosotros Laura Román y Joana Picó, que también tenían bastante claro que les atraía un futuro académico. Ninguna de las dos ha tenido ningún problema para conseguir un contrato postdoctoral en una universidad de prestigio en nuestro campo. Ambas empezaron en la Universidad de Guelph, contratadas por Mario Martínez. En la actualidad Joana tiene un contrato postdoc en la Universidad de British Columbia (Canadá) y a Laura le acaban de conceder un proyecto de investigación de la Fundación Novo Nordisk, de unos 320.000€ para que empiece una carrera investigadora liderando proyectos en Dinamarca. Por tanto, todas las personas que han apostado por esta vía han conseguido poder continuar sin demasiados problemas, y seguir cogiendo experiencia y haciendo currículo, progresando rápidamente. Queremos pensar que en parte es gracias a su formación doctoral, aunque sus habilidades personales también tienen mucho que ver.

Otros doctorandos apostaron claramente por un futuro más ligado a las empresas, o cambiaron de parecer al ver las dificultades que suponía la carrera académica. Afortunadamente nuestra investigación es muy aplicada y no fue difícil encontrarles trabajo en este sector. Y como siempre les mostramos e intentamos “venderles” a las empresas, en la mayoría de los casos sus contratos se han formalizado incluso antes de terminar su tesis. Por fortuna esto ha pasado en los últimos meses antes de defender su tesis, por lo que además de un contrato laboral en labores de I+D, han conseguido terminar su tesis. Así Esther de la Hera fue contratada por el grupo SIRO, y en la actualidad es “Head of Strategic Innovation and Partnership” en I+DEA, dentro de Cerealto-SIRO; Camino Martínez fue contratada por Molendum Ingredients, dentro del grupo DACSA, para un puesto de investigación y desarrollo de nuevos productos, y Marta Sahagún ha sido contratada para labores de I+D en este mismo grupo.

En el ultimo año han acabado dos personas más su tesis doctoral con nosotros. Angela Bravo, que aposto desde el comienzo por una carrera académica, acaba de ser contratada como postdoc en la Universidad de Cork, en uno de los grupos más prestigiosos a nivel mundial en el campo de los cereales. Y Mayara Belorio ya tiene un precontrato con la multinacional TetraPack para desarrollo de nuevos negocios en España y Portugal. El caso de Mayara es atípico. Ella es brasileña y opto por la realización de la tesis doctoral para empezar una nueva carrera profesional en España. Pero desde el primer momento vimos que tenía unas grandes aptitudes para negociar y en el área de desarrollo de negocio, más que para la I+D. Ha hecho una tesis doctoral más que digna, pero en su formación hemos apostado por actividades que potenciaran esa vena de emprendedurismo y desarrollo de negocio. Para ellos se ha embarcado en varias actividades dentro del programa EITFood, siempre con gran éxito. Y fruto de esa formación específica, y, sobre todo, de su buen hacer, ya tiene un gran contrato con una de las multinacionales más potentes en el mundo agroalimentario.

Puede parecer que solo os comento los casos de éxito, pero os prometo que estas son todas las personas que han desarrollado la tesis en nuestro grupo. Esperemos poder seguir con estos éxitos para nuestros doctorandos, que no será fácil. La verdad es que con gente tan buena el trabajo se hace muy sencillo.

Deja una respuesta